Cuatro años después, ¿dónde estamos? Evaluación del progreso en el ODS 6

5 min read
WaterAid/Eliza Powell

Mientras los líderes mundiales se reunieron en la Cumbre sobre los ODS el martes y el miércoles para evaluar el progreso global de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, expertos nombrados por la ONU publicaban un informe de revisión del avance de los ODS. Laurin Liu resume las conclusiones del informe y analiza cómo el ODS 6 puede ayudar a acelerar el logro de otros objetivos.

Todo aquél que asista a la sede de la ONU esta semana será recibido con una gran exhibición de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) organizados específicamente para la semana de alto nivel de la Asamblea General de la ONU: un recordatorio para todas las delegaciones sobre las promesas hechas en 2015 para trabajar hacia un plan de acción común para lograr un futuro mejor y más sostenible para todos.

2019 es un hito especialmente significativo para los ODS, ya que los líderes mundiales se reunieron en la Cumbre de los ODS el martes y el miércoles para evaluar el progreso global, la primera reunión de un evento de alto nivel que tendrá lugar cada cuatro años. Existe un consenso mundial en el sentido de que los gobiernos no han sido lo suficientemente rápidos o ambiciosos para trabajar hacia los objetivos: en muchas áreas de los ODS, no hay ningún progreso en absoluto. Los avances en algunos ODS, en su mayoría relacionados con las emisiones de gases de efecto invernadero y el deterioro ambiental, están experimentando incluso un retroceso. En cuanto al ODS 6 (garantizar el acceso universal al agua limpia y saneamiento), el progreso sigue siendo demasiado lento para alcanzar el objetivo en 2030.

¿Qué tan alto es el riesgo?

Mientras tanto, ya estamos enfrentando una inminente crisis de agua : según el Instituto de Recursos Mundiales, 17 países — que albergan a una cuarta parte de la población de la Tierra— están actualmente bajo un estrés hídrico extremadamente elevado, lo que significa que están utilizando casi toda el agua que tienen. Si todo sigue igual, se espera que la demanda de agua aumente en un 50% para 2025, con 1800 millones de personas con escasez absoluta de agua y dos tercios de la población mundial viviendo en condiciones de estrés hídrico.

La acción sobre el ODS 6 puede acelerar el logro de otros objetivos de desarrollo

Para ayudar a los gobiernos a tomar mejores decisiones, un informe realizado por expertos, designados por el Secretario General de la ONU, ha identificado múltiples «puntos de entrada» para acelerar el avance de los múltiples ODS. Los expertos señalan que tomar medidas en estas áreas donde hay interconexiones e interdependencias particularmente fuertes entre los ODS puede ser especialmente eficaz, creando un efecto dominó que mejore la vida de los seres humanos.

A continuación se indica cómo encaja el agua en estos puntos de entrada*:

Bienestar y capacidades humanas: Los expertos han señalado que las personas que carecen de agua y saneamiento también tienden a verse afectadas por otras formas de pobreza, como la pobreza económica, mala salud y bajo nivel de educación. Es por eso que erradicar la pobreza y otras formas de desigualdad no se trata sólo de dinero: también se trata de abordar estos problemas multidimensionales y coincidentes. Los gobiernos deben garantizar el acceso universal a servicios básicos de calidad que favorezcan a los pobres y se dirijan a las personas que tienen más probabilidades de quedar rezagadas: mujeres y niñas, personas con discapacidades, pueblos indígenas y otros.

Margaret, que usa una silla de ruedas, sentada fuera de su letrina, que le permite ir al baño con facilidad.
Las personas con discapacidad, como Margaret, a menudo se enfrentan a obstáculos adicionales para acceder a los servicios de agua e higiene si no están adaptados a todas.
WaterAid/James Kiyimba

Economías sostenibles y justas: Greta Thunberg dejó en claro una cosa en su discurso ante la ONU esta semana: no podemos continuar como si no pasara nada y con un crecimiento económico sin restricciones. El uso excesivo de nuestros recursos ambientales es insostenible cuando se trata de las emisiones de gases de efecto invernadero, el agua y la tierra. Una economía sostenible y justa es aquella en la que las actividades industriales no se realizan a expensas de los derechos humanos al agua limpia y al saneamiento.

Sistemas alimentarios y patrones nutricionales: Tenemos que ser más inteligentes al elaborar los alimentos que consumimos. A nivel mundial, aproximadamente el 70% del agua dulce utilizada anualmente se destina a la producción de alimentos. En regiones con agua limitada, la agricultura suele competir con el acceso humano a servicios de agua potable y saneamiento gestionados de forma segura. De hecho, restringir el consumo de agua agrícola podría tener un impacto mucho mayor que reducir el consumo de agua doméstica en lugares donde hay escasez de agua.

Desarrollo urbano y periurbano: Las ciudades usan mucha agua. De hecho, la huella hídrica de las ciudades (el agua que utilizan) es aproximadamente veinte veces su huella física, o su superficie terrestre. Las ciudades también son lugares en los que las desigualdades son más pronunciadas, lo que significa que el acceso a servicios básicos como el agua y el saneamiento debe ser favorable a los pobres y garantizar que nadie quede atrás. Las ciudades son los lugares más importantes a la hora de acercar a los que actualmente viven sin servicios de agua potable o saneamiento.

Los hombres se lavan fuera de sus hogares en Safeda Basti, un asentamiento informal en Nueva Delhi.
Safeda Basti es un asentamiento informal en Nueva Delhi, hogar de 3,000 personas. En zonas densamente pobladas como esta, es difícil garantizar que todos tengan acceso a instalaciones de letrinas y agua potable.
WaterAid/Adam Ferguson

Patrimonio ambiental de la humanidad: El patrimonio ambiental de la humanidad se refiere a los recursos compartidos de la Tierra, es decir, la atmósfera, la hidrosfera, el océano mundial, la criósfera, las regiones polares, los biomas a gran escala y los sistemas de recursos naturales como los bosques, la tierra, el agua y la biodiversidad. Los expertos han relacionado la degradación ambiental con la crisis del agua y la disponibilidad del agua dulce, lo que significa que la restauración de la tierra es una forma de elevar los niveles de las aguas subterráneas y garantizar que las comunidades sean más resistentes a la sequía y la escasez de agua.

*Otros puntos de entrada incluyen "La descarbonización energética con acceso universal", "Ciencia para el desarrollo sostenible" y "No es un cambio incremental, es una transformación".

Laurin Liu es Coordinadora de incidencia política del equipo de Campañas de WaterAid América.