Es hora de que el sector del agua, el saneamiento y la higiene se enteren de la perimenopausia

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WaterAid/ Dennis Lupenga

La gestión de la higiene menstrual está cada vez más en el programa del sector del agua, el saneamiento y la higiene (WASH), especialmente en lo que concierne a las jóvenes y las niñas. Pero, ¿qué pasa con las diferentes necesidades de WASH de las mujeres a medida que llegan a la menopausia? En el Día Mundial de la Menopausia, Amita Bhakta comparte lo que aprendió de sus conversaciones con mujeres menopáusicas en Ghana.

Vea nuestra breve entrevista con Amita sobre perimenopausia y WASH:

El sector WASH se esfuerza por lograr la inclusión para todos, sin dejar a nadie atrás; no es bueno solo prestar servicios a una parte de la población. En los últimos años, la salud e higiene menstrual, especialmente en el caso de las niñas que están entrando a la pubertad y comienzan a menstruar, ha recibido mucha más atención que nunca. Pero las mujeres mayores que pasan por la menopausia no se han considerado tanto.

La perimenopausia, a menudo conocida como "el cambio", es el momento que se acerca a la menopausia, el punto en la vida de una mujer en el que los periodos cesan permanentemente. Es un proceso biológico natural, con síntomas que a menudo no son visibles para otras personas, incluida la menstruación irregular y abundante; sofocos (sensaciones de calor comenzando en el pecho y extendiéndose a la cara); sudoración e incontinencia.

Hasta ahora, el sector WASH ha descuidado el tema y sus efectos en las necesidades específicas de la mujer. Los profesionales de WASH han pasado por alto estos problemas en gran medida porque, en la mayoría de las sociedades, independientemente de su cultura o ubicación, los problemas de salud reproductiva y sexual de las mujeres siguen estando rodeados de tabúes, estigmas o vergüenza, lo que obliga a las mujeres a satisfacer sus necesidades relacionadas con la menopausia y los cambios en sus cuerpos en secreto.

Hablar con los expertos permite obtener información invaluable

Cuando empecé mi investigación de doctorado sobre las necesidades de WASH de las mujeres, no pude encontrar ningún consejo práctico para mujeres mayores. Así que decidí recurrir a los expertos: las mujeres tienen que lidiar con el "cambio" con acceso limitado a agua potable y baños decentes. Esta investigación ha comenzado a explorar las necesidades de WASH de las mujeres que atraviesan el cambio por primera vez.

A photo showing the very poor state of community toilets in La, Ghana.
Baños comunitarios en La, Ghana
Kate Simpson

"Cuando estaba a punto de dejar de menstruar, tuve sangrados muy fuertes que se convirtieron en coágulos." —Berta, La, Accra.

En su casa, en un complejo urbano ghanés, Berta me contó cómo cambió su menstruación cuando tenía 45 años. Un mes tuvo sangrado abundante durante su periodo menstrual, luego no menstruó durante varios meses y después comenzó a menstruar de nuevo. Este ciclo se repitió varias veces hasta que sus periodos finalmente se detuvieron por completo.

Esto fue similar a las experiencias de otras mujeres que viven con acceso limitado al agua, saneamiento e higiene en las comunidades de bajos ingresos de La, Accra y Kotei, Kumasi en Ghana, cuyas historias las obtuve a través de entrevistas y mapas de las comunidades que las mujeres dibujaron en grupos. Las historias dieron nuevas ideas sobre las experiencias de WASH del creciente número de mujeres que atraviesan la perimenopausia durante el proceso de envejecimiento en el sur de distintas partes del mundo.

Adaptarse a la menopausia puede ser costoso y limitante

Las mujeres con las que hablé probaron diferentes técnicas de gestión de la higiene menstrual (GHM) para lidiar con los volúmenes sustanciales de flujo sanguíneo (hasta 80 ml, o seis cucharadas) que estaban experimentando durante los periodos menstruales. La GHM durante el cambio requiere adaptación. Las toallas sanitarias desechables comerciales son caras, y comprarlas si se cuenta con bajos ingresos es un reto. Pero los trozos delgados de tela para la menstruación, que a menudo son la alternativa, pueden empaparse muy rápidamente. Temiendo la filtración y las manchas de sangre en la ropa, las mujeres que podían permitirse el lujo de hacerlo usaban toallas y paños:

"Tuve que hacerlo para ayudar a absorber la sangre. Yo uso ambos por el sangrado abundante, de lo contrario la almohadilla sola habría bastado. Tuve que cambiarme tres veces en un día y eso porque usé las almohadillas junto con el paño." —Abla, Kotei, Kumasi.

Necesitaban prepararse para menstruar de manera irregular:

"En el tercer mes, espero menstruar, así que si tengo que viajar, entonces me aseguro de tener mis materiales menstruales listos. Normalmente no voy muy lejos de casa." —Abla, Kotei.

Los síntomas de la perimenopausia van más allá del sangrado

Aprendí que lidiar con el sangrado era solo una parte de las necesidades de higiene de las mujeres durante la perimenopausia. Durante nuestras conversaciones identificamos otros puntos ciegos en el sector WASH, en particular la falta de consideración de la necesidad de aumentar el baño y el lavado de ropa. Bañarse a menudo —para limpiarse después de un sangrado abundante, incontinencia y sudoración— era fundamental para las mujeres. Una mujer se bañaba tres veces al día:

"Debido a la menstruación... en un día normal cuando no estoy menstruando me baño una vez." —Felicia, La.

Las mujeres también tuvieron que cambiar sus rutinas. A pesar de los temores por su seguridad, empezaron a salir a los baños públicos de sus complejos para limpiarse en plena noche:

"A veces sudo por la noche y cuando eso sucede, me limpio con una toalla húmeda y, en cierto momento, entro al baño público para echarme agua." —Mansa, Kotei.

También necesitaban cambiar regularmente la ropa manchada de sangre, sudor y orina por la incontinencia, lo que aumentó el lavado de ropa:

"...cuando estás menstruando, puedes ensuciar tu ropa en cualquier momento y eso hace que tenga que lavar más ropa." — Efua, Kotei.

"Sí, a veces cuando termino de orinar, siento que mi ropa interior está mojada." — Kisi, La.

La infraestructura de baños y lavanderías en las comunidades que visité no estaba diseñada para satisfacer las necesidades de las mujeres perimenopáusicas. Por ejemplo, la eliminación de las aguas residuales manchadas de sangre después del baño o del lavado de ropa en plena calle debido a la falta de drenaje, a la vista de todos, en una sociedad donde la menstruación y la menopausia son un tabú, no era lo ideal.

Los dolores articulares relacionados con el envejecimiento de las mujeres durante la perimenopausia agregaron nuevos desafíos al uso de la infraestructura existente de baños y lavanderías. Las instalaciones carecían de pasamanos y asientos y no eran fáciles de usar, por lo que resultaba difícil hacer uso de estas para las mujeres perimenopáusicas con dolores articulares.

A photo showing the very poor state of community bathing facilities in La, Ghana
Instalaciones de baño comunitarias en La, Ghana
Kate Simpson

¿Cómo trabajamos para encontrar soluciones inclusivas?

Es maravilloso ver que la GHM tenga ahora un perfil tan alto en el sector WASH; sin embargo, lo que es adecuado para satisfacer las necesidades de las niñas que van a la escuela no lo es para las mujeres perimenopáusicas. Tenemos que escuchar a las mujeres perimenopáusicas y crear conciencia sobre sus necesidades particulares de agua, saneamiento e higiene a fin de garantizar que nuestra labor sea receptiva e inclusiva para las personas en todas las etapas de su vida.

Una infraestructura de baño, lavandería y aseo, fácil de usar y universalmente accesible, drenaje cubierto, un suministro regular y accesible de agua y opciones adecuadas de eliminación sanitaria en instalaciones domésticas y comunitarias podrían comenzar a abordar los diferentes requisitos de agua, saneamiento e higiene de las mujeres perimenopáusicas, junto con las necesidades de las personas con necesidades similares.

Nadie estaría en desacuerdo en que se deberían considerar las necesidades de WASH de las mujeres perimenopáusicas. Sin embargo, incluso para mí como investigadora y mujer, era difícil obtener las historias, y era difícil para las mujeres compartir sus experiencias. Tenemos que trabajar para romper el silencio en torno a la menopausia.

Las técnicas eficaces de comunicación, la promoción de la higiene y los seminarios adaptados pueden ayudar a las mujeres a comprender la perimenopausia y que sus voces sean escuchadas dentro del sector WASH, a fin de poder brindar los servicios necesarios. Tenemos que romper el silencio y hacer que el sector WASH debata esta cuestión.

Empecemos la conversación

¿Cómo ha hecho frente al cambio usted o las mujeres que conoce? ¿Cómo habla al respecto? Hasta que empecemos a hablar de cuestiones tácitas, no podremos garantizar el WASH para todos en 2030. No dejemos atrás la perimenopausia.