¿Cómo podemos asegurarnos de que todos puedan lavarse las manos con agua y jabón, para proteger vidas ante el COVID-19?

on
20 March 2020
WaterAid/ Sibtain Haider

Om Prasad Gautam, Khairul Islam y Erik Harvey debaten la importancia de lavarse las manos con agua y jabón para reducir el riesgo de infección por COVID-19, y destacan lo que el sector del agua, el saneamiento y la higiene pueden y deben hacer en respuesta a la pandemia de coronavirus.

COVID-19, la enfermedad causada por el coronavirus que surgió a finales de 2019, se está extendiendo rápidamente por todo el mundo, y aún no se dispone de un tratamiento específico, como una vacuna. Esta pandemia mundial es una emergencia de salud pública que genera altos niveles de ansiedad pública y tiene efectos devastadores en la salud, la educación y los medios de subsistencia de las personas.

Hasta la fecha, COVID-19 se ha extendido principalmente en países de altos ingresos con sistemas de salud relativamente sólidos. Sin embargo, el impacto será mucho mayor si continúa extendiéndose a países con sistemas de salud más deficientes. Los efectos sobre las poblaciones de países de ingresos bajos y medios (LMIC, por sus siglas en inglés) serían catastróficos no solo como consecuencia directa, sino también por el debilitamiento de los servicios de salud fundamentales.

Estudiantes se lavan las manos en una escuela en Chhattisgarh, India.
WaterAid/Prashanth Vishwanathan
Estudiantes se lavan las manos en una escuela en Chhattisgarh, India.

Lavar las manos con jabón es vital para combatir el coronavirus

La pandemia de COVID-19 se está propagando rápidamente, y todavía necesitamos saber más al respecto. Pero una cosa que sabemos con certeza es que, para proteger a las personas y reducir el riesgo de infección por el virus, lavarse las manos con agua y jabón con frecuencia y a fondo es crucial.

La recomendación es simplemente lavarse las manos con agua y jabón:

  • antes de comer
  • después de ir al baño
  • antes de tocarse la nariz o la cara 
  • después de tocar zonas frecuentemente expuestas a contaminación 

De esa manera, puede ayudar a proteger a las personas de contraer el coronavirus y evitar su propagación.

La higiene de manos tiene muchos beneficios para la salud

Lavarse las manos con jabón salva vidas. La intervención de salud pública más eficaz en función de los costos también protege a las personas de enfermedades potencialmente mortales como el cólera, otras enfermedades diarreicas, neumonía y parásitos intestinales.

Se ha vinculado a:

Las muertes infantiles relacionadas con infecciones podrían reducirse en 27 % mejorando las prácticas de lavado de manos en los centros de salud, así como en 40 % más por lavado de manos en el periodo postnatal.

Sin embargo, la disponibilidad de instalaciones para lavarse las manos en los países de ingresos bajos y medios es deficiente. A nivel mundial, 40 % de los hogares todavía no tienen instalaciones para lavarse las manos con agua y jabón, y solo 19 % de las personas se lavan las manos con jabón después de defecar. Casi la mitad de los centros de salud (43 %) carecen de servicios básicos de higiene de manos en los puntos de atención, y casi la mitad de las escuelas (47 %) de los países en vías de desarrollo carecen de servicios para lavarse las manos. Esto hace imposible una buena higiene de manos para millones de personas, contribuye a la propagación de infecciones y dificulta mucho abordar esta pandemia.

Los médicos se lavan las manos con agua de una jarra mientras se preparan para hacer una cesárea en el hospital Kiomboi, Tanzania.
Wateraid/Anna Kari
Los médicos se ayudan a lavarse las manos mientras se preparan para hacer una cesárea en el hospital Kiomboi, Tanzania, antes de que WaterAid empezara a trabajar para mejorar las instalaciones de WASH.

En WaterAid, siempre hemos promovido el lavado de manos con agua y jabón como parte de nuestros programas de cambio de comportamiento en materia de agua, saneamiento e higiene (WASH). Ante la amenaza que plantea COVID-19, intensificaremos nuestros esfuerzos para mejorar el lavado de manos con jabón. Apoyaremos los esfuerzos de los gobiernos y socios para mantener a las personas seguras ayudando en esta área de nuestra experiencia. Este es el momento en que todos necesitamos actuar juntos para cambiar los comportamientos higiénicos de las personas, durante una generación, a escala masiva.

¿Qué deben hacer los organismos de WASH para limitar la propagación del coronavirus?

La lucha contra COVID-19 requiere un conjunto integral que incluya intervenciones preventivas, protectoras y curativas. Las condiciones deficientes de WASH y la falta de prácticas higiénicas contribuyen a la propagación de las infecciones y dificultan mucho el control de la epidemia de COVID-19. Si bien el sector de la salud se centra en la vigilancia de las enfermedades, la detección, el tratamiento y la gestión de casos, el sector WASH y los organismos que trabajan en la promoción de la higiene y el saneamiento deberían reunirse para centrarse en la prevención y la protección de la respuesta.

Imaginamos que el sector WASH puede hacer las siguientes contribuciones urgentes:

  • Todos debemos adoptar un enfoque de “no hacer daño”, al tiempo que promovemos la higiene. Las reuniones públicas, como eventos comunitarios, eventos culturales y deportivos, contactos personales y talleres y seminarios a gran escala crearían un alto riesgo de transmisión del virus. Es importante establecer respuestas en fases basadas en los contextos de los países y en la forma en que el virus se propagan en estos.
  • Deberían activarse o establecerse grupos temáticos de WASH a nivel nacional y regional para contribuir al plan general de preparación y dirigir los aspectos promocionales de sus medidas preventivas y de protección. Los sectores WASH y de la salud deben trabajar juntos en este sentido.
  • Los organismos de WASH (todos los asociados para el desarrollo y el sector privado) y los líderes de los ministerios gubernamentales competentes deben analizar conjuntamente los materiales de promoción de la higiene, rediseñar paquetes e incluir comportamientos integrales aptos para COVID-19 de acuerdo con los lineamientos mundiales. Es importante desarrollar y añadir materiales impresos y audiovisuales para movilizar a los medios digitales, sociales y masivos. Además, deben darse mensajes completos, coherentes y concisos al público para contrarrestar cualquier desinformación en torno a COVID-19.
  • El sector WASH, en coordinación con el sector de la salud, la educación y otros, podría presentar campañas nacionales de promoción de la higiene a gran escala, centradas en comportamientos clave y dirigidas al público y a grupos específicos. Es importante utilizar múltiples puntos de contacto promocionales, lograr un alto alcance con gran frecuencia y mantener la fidelidad para evitar confusiones.
  • Podemos apoyar a los gobiernos para que mejoren las instalaciones de higiene en lugares clave, como centros de salud, escuelas, paradas de autobuses, mercados y otros lugares públicos.
  • El sector puede trabajar con los principales responsables de la toma de decisiones para acelerar la acción, por ejemplo, apoyando a los gobiernos para que ofrezcan orientación adecuada a las organizaciones y a los principales empleadores de cada país sobre qué hacer para contribuir. Además, puede coordinarse con los actores de la salud, la educación, los socios para el desarrollo, el sector privado y las organizaciones de la sociedad civil para lograr una respuesta coordinada.
  • El sector puede reevaluar la situación en un momento posterior, basándose en la dinámica de transmisión de enfermedades, en coordinación con el sector de la salud, y debatir las líneas de acción. Una vez que se levanten las medidas de distanciamiento social, podemos crear un cambio de comportamiento sostenido a más largo plazo y programas WASH resilientes.
  • WASH y los donantes del sector de la salud pueden proporcionar financiamiento rápido y flexible y asistencia técnica a los esfuerzos dirigidos por los gobiernos para promover una buena higiene y crear sistemas WASH. Además, pueden invertir en programas sostenidos de cambio de comportamiento y servicios WASH, como prioridad fundamental para garantizar la seguridad sanitaria mundial y prevenir futuras pandemias.
  • El sector puede consolidar las lecciones para una mejor promoción ahora y en cualquier respuesta futura, y reducir la brecha de evidencias derivadas de las lecciones programáticas y las investigaciones.
  • Los servicios WASH, como los sistemas de abastecimiento de agua y saneamiento, deben ser funcionales cuando estén disponibles en esta crisis, de modo que los centros de salud puedan proporcionar una atención de calidad y los que se aíslan en el hogar puedan acceder a instalaciones que garanticen su dignidad. Los organismos del sector WASH y los proveedores de servicios deberían apoyar esto.
  • COVID-19 impactará en las personas de diferentes maneras. El sector WASH necesita apoyar respuestas que incluyan las cuestiones de género y sociales en la promoción de la higiene y evitar cualquier estereotipo. Debe reconocer que las personas más marginadas son las más afectadas, y asegurarse de que los mensajes lleguen a todos y se comuniquen a diferentes personas.

¿Cómo participa WaterAid en la respuesta a COVID-19?

WaterAid no es una organización médica y no nos ocupamos de la vigilancia de enfermedades o el manejo de casos, incluido el tratamiento. Como organismo WASH y líder mundial en la promoción de la higiene y el cambio de comportamiento, apoyaremos a los gobiernos nacionales y a los mecanismos dirigidos por los gobiernos para promover la higiene, centrándonos en comportamientos clave para controlar y prevenir la propagación del coronavirus.

En nuestros programas operacionales por países, apoyaremos a los gobiernos para que diseñen paquetes de promoción de la higiene y los apoyaremos en la realización de campañas en los medios de comunicación masivos y digitales, y redes sociales para ampliar los mensajes de promoción de la higiene y hacer el vínculo con COVID-19. En coordinación con los gobiernos nacionales, intensificaremos esta respuesta en algunos países muy poblados con casos registrados en los que controlar el coronavirus reduciría su impacto global y protegería a los pequeños países vecinos. Del mismo modo, intensificaremos la respuesta cuando dispongamos de programas de higiene.

Nuestras iniciativas de promoción de la higiene se centrarán en comportamientos clave que son fundamentales para reducir la propagación del coronavirus, sobre la base de las recomendaciones de la OMS y las prioridades nacionales del Ministerio de Salud. A continuación, se muestra el conjunto inclusivo de comportamientos que vamos a contextualizar para cada país.

Lavado de manos con jabón

Lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón de forma regular y minuciosa (especialmente antes de comer; antes de tocarse la nariz o la cara; después de ir al baño; después de exponerse a suciedad, polvo, líquidos o superficies que se tocan con frecuencia).

Higiene respiratoria

Cubrirse la nariz y la boca al toser y estornudar (hacerlo en el codo y, si se utiliza, desechar el pañuelo en un contenedor cerrado), y lavarse las manos con jabón después.

Mantener el distanciamiento social

Evitar el contacto cercano y mantener al menos 2 m de distancia de cualquier persona que tosa o estornude. Mantener el distanciamiento social, por ejemplo, evitando grandes reuniones. Saludar sin contacto, es decir, sin dar la mano o abrazos.

Limpieza

Desinfectar regularmente superficies que se tocan con frecuencia, como manijas de puertas, teléfonos móviles, interruptores de luz, botones de elevadores, superficies de trabajo y barandales.

Remisión

En caso de sentirse mal, no salir. Si se presenta fiebre o tos o dificultad para respirar, buscar atención médica inmediata y llamar con antelación. Seguir los consejos del Ministerio de Salud respectivo.

Nuestra respuesta en fases a COVID-19

Estamos adoptando un enfoque gradual que responde a la naturaleza dinámica de la transmisión del coronavirus y a las diversas necesidades de los países a los que nos dirigimos. Todas las campañas de promoción de la higiene se realizarán en colaboración o coordinación con el gobierno.

Fase 1 (de dos a tres meses). Prevemos que este sea el periodo crítica para reducir la propagación del coronavirus en las naciones LMIC. Nuestro objetivo es centrarnos en tres elementos principales:

  • Promocionar la higiene a gran escala. Para minimizar el riesgo a través del contacto interpersonal, nos centraremos en los medios de comunicación y digitales, los materiales impresos y las redes sociales como nuestros principales canales de difusión. Específicamente, crearemos recordatorios o señales visuales (por ejemplo, para colocarse cerca de las instalaciones de lavado de manos), y anuncios de servicio público para vallas publicitarias, publicidad impresa, radio, televisión y redes sociales. Estos contarán con celebridades locales que demostrarán los comportamientos objetivo y darán el ejemplo. Todo nuestro trabajo estará alineado con las campañas establecidas dirigidas por el gobierno. Nuestra difusión se centrará en lograr una alta cobertura con mayor frecuencia manteniendo la fidelidad de la promoción.
  • Apoyar a los gobiernos para mejorar las instalaciones de higiene en lugares clave. La evidencia demuestra que, durante los brotes, las personas suelen empezar a lavarse las manos más porque están preocupadas. Sin embargo, en los entornos de LMIC hay menos agua y jabón disponibles, lo que puede crear una barrera importante que impide que las personas hagan lo correcto. Sujeto a la disponibilidad del presupuesto, apoyaremos la construcción de instalaciones de lavado de manos en lugares públicos clave (por ejemplo, mercados y paradas de autobuses). Los lugares se identificarán en consulta con el gobierno y las instalaciones que se les entregarán para su gestión.
  • Trabajar con los principales responsables de la toma de decisiones para acelerar la acción. Para responder rápidamente a la amenaza del coronavirus, necesitamos involucrar al mayor número posible de organizaciones en los esfuerzos de prevención. Es importante comenzar a trabajar con los gobiernos para dar prioridad a la incorporación del cambio de comportamiento en materia de higiene en el núcleo de los planes nacionales de desarrollo económico. Apoyaremos a los gobiernos para que tengan una coordinación virtual con las organizaciones y los principales empleadores de cada país y puedan asesorarlos sobre cómo contribuir. Cuando sea necesario, también facilitaremos una mejor coordinación sectorial e intersectorial.

Fase 2 (después de 6 meses). Al final de la primera fase, revaluaremos la situación en función de la dinámica de transmisión de la enfermedad en ese momento, y debatiremos con los gobiernos las líneas de acción. En esta fase, idealmente apoyaremos a los socios gubernamentales y de la sociedad civil para intensificar la campaña en curso a través de la comunicación interpersonal o eventos (si se levantan las restricciones), mientras continuamos la campaña en medios digitales y de comunicación. También nos centraremos en promover estos comportamientos a través de nuestros programas.

Esta fase incluirá también la planificación a largo plazo y la adopción de medidas para programas sostenibles de cambio de comportamientos en materia de higiene mediante programas en curso y nuevos en los países.

Kumari Maya Shrestha lavándose las manos en el grifo cerca de su casa en Mayankhu, Nepal.
WaterAid/Mani Karmacharya
Kumari Maya Shrestha lavándose las manos en el grifo cerca de su casa en Mayankhu, Nepal.

¿Cómo podemos hacer que las intervenciones sean más efectivas después de la respuesta a COVID-19?

Creemos en la programación de cambios de comportamiento sostenible. Entre las razones que explican la continuación de la baja cobertura de la buena higiene en el sector, cabe citar la falta de prioridad de la higiene; las intervenciones ineficaces centradas en el conocimiento; el posicionamiento de la higiene como una actividad complementaria; el diseño de intervenciones basadas en el pensamiento de expertos; la aplicación de programas de higiene de manera aislada; la falta de mecanismos institucionales específicos y financiamiento, y mecanismos de monitoreo centrados en el producto.

Aunque el reconocimiento de la importancia del cambio de comportamiento es cada vez mayor a causa de esta pandemia, sigue siendo un aspecto muy descuidado en los sectores WASH, así como de la salud, la educación y la nutrición. Somos plenamente conscientes de que el miedo a la propagación de enfermedades actúa como un estímulo para que las personas exijan productos conductuales y busquen posibles comportamientos para poner en práctica ahora. Mantener este deseo será primordial. Todos debemos ser conscientes de la higiene todo el tiempo y practicar el lavado de manos con jabón junto con otros comportamientos clave, como parte de nuestras rutinas normales, para evitar futuros brotes.

Seguiremos impulsando nuestros programas de higiene innovadores, eficaces y sólidos. Están diseñados a través de un proceso creativo, basado en la investigación formativa y el uso de las emociones de las personas, señales ambientales, recordatorios, estímulos para impulsar cambios, productos conductuales y crear deseos sociales y normas para cambiar comportamientos. Seguiremos invirtiendo en el aumento de la capacidad sectorial para integrar y ampliar la aplicación de programas de cambio de comportamiento a través de los sectores WASH, así como de salud, nutrición y educación.

A largo plazo, los organismos WASH y de salud deberían abandonar los enfoques educativos tradicionales ineficaces para la promoción de la higiene, centrándose en cambio en programas sostenidos de cambio de comportamiento a escala. El sector debe adoptar enfoques centrados en el comportamiento en los que realmente escuchemos a las comunidades para comprender los determinantes del comportamiento universales —los factores que los impulsan, motivos y ambiciones—, así como diseñar e implementar intervenciones de cambio de comportamiento específicas para cada contexto utilizando las emociones para generar cambios de comportamiento positivos y duraderos.

Es fundamental que todos apoyemos a los gobiernos para que aumenten sus capacidades para ejecutar, priorizar y asignar fondos para el cambio de comportamiento en materia de higiene y las intervenciones en materia de WASH. Y tenemos que demostrar qué tan eficaces pueden ser esas campañas para prevenir futuros brotes, epidemias y pandemias.

Om Prasad Gautam es gerente sénior de higiene en WaterAid UK (nuestro líder mundial en higiene); Khairul Islam; director regional de WaterAid para Asia Meridional; y Erik Harvey; director de unidad de apoyo al programa de WaterAid UK.

Si tiene alguna pregunta para WaterAid sobre el coronavirus, envíe un correo electrónico a Om aquí.

Puede hacer una donación a nuestra respuesta de emergencia a COVID-19 aquí.