Elemento esencial: por qué la ayuda internacional para el abastecimiento de agua, el saneamiento y la higiene sigue siendo una fuente fundamental de financiamiento para muchos países

2015 es un año histórico para el sector del agua, el saneamiento y la higiene.

Se pone fin al periodo de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, marcado por sus numerosos éxitos, pero también por sus fracasos. También señala el inicio de la nueva era de los Objetivos Mundiales de Desarrollo Sostenible en la que todos los países se comprometen a poner fin a la pobreza del agua y el saneamiento para siempre, logrando la prestación universal de estos servicios esenciales para 2030 a más tardar.

El financiamiento eficaz es fundamental para este nuevo programa y muchos países en vías de desarrollo se enfrentan a un mayor número de opciones para financiar sus planes nacionales —a partir de fuentes nacionales, internacionales, públicas y privadas— que en el cambio del milenio. En relación con esto, el aumento de la disponibilidad de financiamiento privado y algunos progresos reales en el aumento de las tasas de crecimiento económico han dado lugar a la hipótesis de que la ayuda internacional está disminuyendo en importancia e incluso resultando redundante.

En vísperas del nuevo marco de desarrollo sostenible después de 2015, es importante mirar hacia el futuro y los desafíos para financiar el acceso universal al agua, el saneamiento y la higiene. Este informe muestra que, para muchos países, la ayuda será un recurso internacional vital.