Lavado de manos con jabón: ¿por qué debería importarnos?

7 min read
Thumbnail
WaterAid/Jordi Ruiz Cirera

Cada año celebramos el Día Mundial del Lavado de Manos el 15 de octubre con actividades emocionantes e innovadoras en muchos países. Pero, ¿por qué? ¿Qué papel debería desempeñar el lavado de manos en la agenda mundial de desarrollo y por qué deberíamos preocuparnos por el lavado de manos con jabón? Om Gautam Prasad explica.

Existe una forma sencilla y totalmente sostenible de mejorar la salud y la dignidad de millones de personas: lavarse las manos con jabón es una de las intervenciones de salud pública más rentables para reducir la incidencia de las enfermedades infecciosas mundiales.1

Lavarse las manos con jabón (HWS) se ha relacionado con: 

  • Una reducción del 16 al 23 % del riesgo de infección respiratoria aguda 2
  • Una reducción del 50 % de la neumonía3
  • Una reducción considerable de las infecciones neonatales4
  • Una reducción de hasta un 48 % del riesgo de diarrea endémica5

Los episodios repetidos de diarrea en los primeros años de vida tienen un impacto duradero e irreversible en el estado nutricional de un niño6 y su potencial de desarrollo. También se ha comprobado que lavarse las manos con jabón reduce el ausentismo escolar en un 43 % menos días.7 Las muertes infantiles relacionadas con infecciones podrían reducirse en un 27 % al mejorar las prácticas de lavado de manos en los centros de salud y un 40 % más lavándose las manos en el periodo posnatal.8 Sin mencionar que lavarse las manos con jabón también previene otras enfermedades como el ébola, el SARS y las infecciones adquiridas en el hospital.

¿Es común lavarse las manos con jabón en todo el mundo? 

Aunque puede prevenir infecciones y salvar vidas, la buena higiene de las manos no está muy extendida en el ámbito doméstico, escolar y sanitario. Solo el 19 % de las personas de todo el mundo se lavan las manos con jabón después de defecar.9 El 35
% de los centros de salud de los países de ingresos bajos y medios no tienen agua ni jabón para lavarse las manos10 y solo el 21 % de las escuelas de los países en vías de desarrollo tienen instalaciones de lavado de manos. Además, el cumplimiento de los comportamientos de lavado de manos es peor en muchos entornos de bajos ingresos. 

¿Cómo podemos cambiar el comportamiento? 

El acceso a agua limpia y jabón por sí solos no aportará los beneficios de salud y desarrollo del lavado de manos. Es el verdadero cambio de comportamiento y la práctica constante y persistente del nuevo comportamiento lo que garantiza los resultados positivos. Cambiar el comportamiento de las personas es difícil y complejo,11 pero es posible con el enfoque correcto y en el contexto adecuado. La creciente evidencia sugiere que los programas de promoción de la higiene se centran principalmente en educar a las personas sobre la salud, los gérmenes y las enfermedades a menudo utilizando carteles, folletos y rotafolios complicados. Sin embargo, estos enfoques rara vez dan lugar a un cambio de comportamiento positivo y persistente12, ya que no tienen en cuenta el papel fundamental de las normas sociales, los motivos individuales y las limitaciones medioambientales.

En cambio, la evidencia demuestra que ciertos factores pueden llevar a intervenciones más exitosas. Por ejemplo, el uso de desencadenantes emocionales (descontento, nutrición, afiliación y estatus) y la alteración del entorno social y físico en el que el comportamiento debe tener lugar al colocar señales llamativas y recordatorios visuales.13

Children wear a bib with messages like ‘did you wash your hands before feeding me?’ – a visual reminder for mothers to wash hands before feeding.
Los niños usan baberos con mensajes como “¿Te lavaste las manos antes de alimentarme?”, un recordatorio visual para las madres.
WaterAid/Om Prasad Gautam

Sea cual sea la intervención, debe ser sencilla, sorprendente, atractiva e interesante. Las intervenciones y campañas de cambio de comportamiento motivadas por la aspiración, por ejemplo, “ser una madre o familia ideales”, “vivir en una ciudad limpia”, han tenido éxito, pero aún quedan lecciones por aprender. 

El cambio de comportamiento no es algo complejo ni tampoco un método milagroso; es una ciencia social y requiere un enfoque multidisciplinario para diseñar, implementar y evaluar programas de forma más eficaz. Se necesita urgentemente un esfuerzo colectivo de gobiernos, agencias donantes, organizaciones no gubernamentales, organizaciones basadas en la capacidad local (OBC), sector privado, círculos académicos y sociedad civil para implementar y evaluar campañas sostenibles de lavado de manos a escala. 

¿El lavado de manos se prioriza adecuadamente en la agenda de desarrollo mundial?

La meta 6.2 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (u Objetivos Globales) hace un llamado a la comunidad mundial para lograr el acceso a un saneamiento e higiene adecuados y equitativos para todos para 2030. A pesar de ello, la higiene sigue teniendo niveles bajos de atención política en los países de ingresos bajos y medios. Una explicación para ello es que históricamente, el sector WASH (agua, saneamiento e higiene) se centró en la construcción de grifos e inodoros, mientras que el sector sanitario (centrado en el tratamiento de los pacientes y el cambio de comportamiento) siempre se ha visto como una tarea difícil. 

Los indicadores de la meta 6.2 para el lavado de manos incluyen “proporcionar a las poblaciones instalaciones de lavado de manos con agua y jabón en casa”. Sin embargo, este indicador es solo una medición indirecta y no nos indica si la gente está practicando comportamientos de lavado de manos. Por lo tanto, es necesario que cada país establezca un indicador relacionado con los resultados del comportamiento además de la meta 6.2. Aunque se reconoce cada vez más la importancia del cambio de comportamiento, se sigue descuidando mucho. El mayor desafío del sector WASH en este momento es cómo lograr un cambio constante del comportamiento de higiene a escala y alcanzar el Objetivo Global 6 (agua potable y saneamiento para todos). No integrar el lavado de manos con jabón como parte de la agenda en curso en otros sectores del desarrollo, como la salud y la educación, es una oportunidad perdida.

¿Qué papel desempeña WaterAid? 

El cambio de comportamiento de higiene es la esencia toda la programación de WASH debido a su potencial para maximizar y mejorar la salud, el bienestar y la dignidad de las personas. Lavarse las manos con jabón es uno de los comportamientos clave en los que se centra WaterAid. Nuestro objetivo es: 

  • Diseñar un paquete innovador de intervención de cambio de comportamiento mediante un proceso creativo basado en la investigación formativa. 
  • Ejecutar una intervención de cambio de comportamiento utilizando enfoques novedosos a través de mecanismos de prestación de servicios sostenibles.
  • Mejorar la capacidad para integrar y ampliar los programas de cambio de comportamiento, dentro del sector WASH y también en sectores como salud (vacunación, atención neonatal), nutrición y educación.
  • Crear, monitorear y evaluar sistemas para demostrar un efecto sostenido.  
  • Generar una serie de pruebas de nuestro trabajo programático para influir en las políticas, estrategias y estándares nacionales e internacionales a fin de tener un impacto en el sector más amplio y la agenda de desarrollo.

WaterAid se dirige a hogares, comunidades, entornos de salud, escolares y de políticas para implementar programas de higiene. Defendemos e implementamos programas de promoción de la higiene en todas partes en las que trabajamos, desde la integración de la higiene en el programa de vacunación rutinaria en Nepal, hasta el uso del arte social en el cambio de comportamiento en Malí.

Es importante que involucremos continuamente a los gobiernos en sus políticas nacionales de higiene y trabajemos con ellos para formular estrategias. Debemos seguir trabajando con el mundo académico y el sector privado para investigar los factores que detienen la priorización de la higiene e innovar nuestra programación de cambios de comportamiento en consecuencia. 

1. Jamieson D. Diseases Control Priorities in Developing Countries. . University Press, Oxford 2006
2. Rabie T, Curtis V. Handwashing and Risk of Respiratory Infections: A Quantitative Systematic Review. Tropical Medicine and International Health. 2006; 11(3): 269-78
3. Luby S, Agboatwalla M, Feikin D, Painter J, Billhimer W, Altaf A, et al. Effect of handwashing on child health: a randomized controlled trial. Lancet. 2005; (366): 225-33
4. Darmstadt G, Ahmed A, Saha S, Azad M, Alam M, Khatun M, et al. Infection control practices reduce nosocomial infections and mortality in preterm infants in Bangladesh. Journal of Perinatol. 2005; 25(5):331-5
5. Curtis V, Cairncross S. Effect of washing hands with soap on diarrhoea risk in community: a systematic review. Lancet Infect Dis 2003: 3:275-81 and Aiello A, Coulborn R, Perez V, Larson E. Effect of hand hygiene on infectious disease risk in the community setting: a meta-analysis. American Journal of Public Health. 2008
6. Checkley W, Buckley G, Gilman R, Assis A, Guerrant R, Morris S, et al. Multi-country analysis of the effects of diarrhoea on childhood stunting. International Journal of Epidemiology. 2008; 37: 816-30
7. Bowen A, Ma H, Ou J, Billhimer W, Long T, Mintz E, et al. A cluster-randomized controlled trial evaluating the effect of a handwashing-promotion program in Chinese primary schools. The American Journal of Tropical Medicine and Hygiene. 2007 Jun; 76(6): 1166-73
8. Evidence for action. MamaYe Facts and Figures on the link between Water, Sanitation and Hygiene (WASH) and Maternal and Newborn Health (MNH); 2015
9. Freeman M, Stocks M, Cumming O, Jeandron A, Higgins J, Wolf J, et al. Hygiene and health: systematic review of handwashing practices worldwide and update of health effects. Tropical Medicine and International Health. 2014; 19(9): 906-16
10.WHO, UNICEF. Water, sanitation and hygiene in health care facilities: Status in low- and middle-income countries and way forward; 2015
11.Curtis V, Kanki B, Cousens S, Sanou A, Diallo I, Mertens T. Dirt and diarrhoea: Formative research in hygiene promotion programme. Oxford University Press 1997; (12(2)): 122-31
12. Curtis V, Schmidt W, Luby S, Florez R, Touré O, Biran A. Hygiene: new hopes and new horizons. Lancet Infect Dis. 2011; 11: 312-21
13. Biran A, Schmidt W, Varadharajan K, Rajaraman D, Kumar R, Greenland K, et al. Effect of a behaviour-change intervention on handwashing with soap in India (SuperAmma): a cluster-randomised trial. Lancet Glob Health 2014. March 2014; 2: e145–54
14. Gautam, O., et al., 2017. Trial of a Novel Intervention to Improve Multiple Food Hygiene Behaviours in Nepal. The American Journal of Tropical Medicine and Hygiene. ISSN: 0002-9637, E-ISSN: 1476-1645.